Qué está evitando un estallido social
Récord
histórico de parados, dos recesiones en cinco años y unas perspectivas de
recuperación poco claras. Es un caldo de cultivo ‘de libro’ para una fuerte fractura
social. Sin embargo, en España aumentan levemente los índices de confianza y ni
el malestar existente ni la fatiga han desembocado en ningún conflicto grave.
¿A qué se debe?
Más de
150 personas durante la manifestación que se celebró hace unos días frente a la
sede del PP en Zaragoza.
En los últimos días, los indicadores de confianza de
los consumidores y de los empresarios han
sorprendido con sendas subidas. Un comportamiento especialmente llamativo en un
momento en el que las previsiones económicas oficiales del Gobierno están a
punto de revisarse a peor y todavía hay pocas señales de reactivación. ¿Cómo
está realmente el ánimo de los españoles tras una crisis económica tan larga y
profunda?
¿EN QUÉ
SE FUNDAMENTA LA CONFIANZA?
En primer
lugar, lo más inmediato. “En el primer trimestre de 2013 la confianza se ha
recuperado ligeramente gracias a la mejora de los componentes de expectativas,
y en particular de los referentes a la opinión de las familias sobre la
situación económica y financiera durante los próximos doce meses. Aunque el
escenario económico continuará siendo complicado en este horizonte, hay que
tener en cuenta que 2012 fue un año muy duro y que las familias lo que están
descontando es que en 2013 la caída de la actividad económica será menos
fuerte”, explica Xavier Segura, economista-socio de Tracis.
Y, aunque
este descontento social es muy patente, no ha causado una conflictividad tan
grave como en otros países arrasados por la crisis, como Grecia o Portugal.
“Con una tasa de paro que a final de año puede acercar al 27% no se entiende
que el clima social no sea de mayor tensión”, afirma Joaquín Maudos,
catedrático de análisis económico de la Universidad de Valencia e investigador
del Ivie.
Frente al prolongado conflicto
callejero de Grecia, España ha vivido las movilizaciones del 15M y,
últimamente, los denominados ‘escraches’ a políticos como puntos álgidos de las
protestas
En Atenas
las calles llevan años ardiendo (literalmente). España, en cambio, ha vivido
las movilizaciones del 15M y, últimamente, los denominados ‘escraches’ a
políticos como puntos álgidos de las protestas.
MOTIVOS
DE LA ‘PAZ SOCIAL’
Y es que, a
pesar de que hay ingredientes coyunturales comunes a estos lugares más
calientes, existen otros propios que han hecho mantener la 'paz social'. Aparte
del manido argumento de la economía sumergida, Eduardo Moyano, director del
Instituto de Estudios Sociales Avanzados del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas (CSIC), destaca varias razones. Por un lado, el sistema
social (subsidios, política sanitaria y educativa). Por otro lado, la presencia
de una amplia capa de población que, al tener asegurado su empleo o renta,
garantiza una masa de consumidores y apoyos a sus familias; así como unos
niveles de inflación no muy elevados.
Asimismo,
Moyano se refiere a las peculiares características de la sociedad española:
bajo nivel de asociacionismo (desconfianza en los partidos políticos,
sindicatos...); ha calado “la idea (inducida) de que hemos vivido por encima de
nuestras posibilidades y de que no podemos mantener el Estado de Bienestar” y
el hecho de que no haya un gran enemigo identificado.
Para Ivan
Briscoe, investigador de conflictos del Instituto Clingendael de La Haya, ha
sido clave para el enfriamiento del movimiento 15M el proceso electoral de
2011, así como la acción policial los meses posteriores a su florecimiento.
También destaca tres causas fundamentales: los 'indignados' no se movilizan por
una ideología ni unos objetivos claros y evidentes. “No quieren un cambio. De
hecho, se trata de una iniciativa que busca mantener los derechos adquiridos en
los últimos 30 años, tras varias décadas de bonanza de la que la sociedad
española se ha sentido partícipe”, explica.
A esto se
suma que existen muchas distracciones políticas. “Son ruido para salir del
paso, pero hacen pensar que algo está cambiando en el sistema político ante los
casos de corrupción”, explica. También indica que la sociedad española está
dando una respuesta individual ante la crisis. “Existe cierto desapego y falta
de conciencia de clase”, añade el investigador, que subraya que cuando estas
acciones trascienden suelen deshumanizar ‘al enemigo’ y a uno mismo, "algo
que no ha sucedido en España".
Los analistas consideran que una
buena política de gestos de los gobernantes y una administración de la crisis
cercana a la ciudadanía puede evitar que prenda la mecha
Para Briscoe
es especialmente destacable el hecho de que el movimiento social que con más
repercusión, ’Stop desahucios’, tiene como objetivo la protección de la
propiedad privada. “Paradójicamente, es una causa conservadora”, añade.
Rafael
Pampillón, profesor de IE Business School, sostiene que hay otra válvula de
escape para las tensiones: los jóvenes españoles que están emigrando y los
inmigrantes que regresan a su país. “Los primeros, además, mandan remesas a
España”, declara.
¿QUÉ
PUEDE HACER SALTAR LA CHISPA?
Que aún no
se haya producido un estallido social, no quiere decir que no existan varios
riesgos latentes de conflicto. Los expertos creen que la gestión política
resulta clave para que prenda la mecha o no. “Dependerá de que, en el actual
contexto de recortes, el Gobierno sea lo suficientemente lúcido como para
mantener los pilares básicos del sistema de bienestar”, indica Moyano, que
también apunta a la “política de gestos por parte de los gobernantes, ya que,
ante una situación de angustia y desesperanza como la que la vive la ciudadanía,
las actitudes arrogantes y autoritarias serán percibidas como una afrenta”.
Briscoe
coincide en este punto y añade dos peligros más: primero, que las perspectivas
de los jóvenes en cuatro o cinco años no se cumplan o se vean decepcionadas y,
segundo, que la recuperación económica se produzca solo en puntos aislados de
España y haya grandes desigualdades.
De un modo o
de otro, los que todos los analistas consideran fundamental para evitar la
fractura social es que la coyuntura económica mejore y no vuelva a sufrir
recaídas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario